No conocí a Griselda, pero me caía bien. Era una de los cientos de «amigos» que tengo en Facebook (desde noviembre de 2013) con los que no mantenía contacto, con quienes no crucé más de dos frases. Pero a veces leía sus estado en mi muro, y recuerdo haber entrado en su perfil a ver las fotos que se hacía con sus amigas. Me gustaba mirar sus fotos, porque tenía un rostro paciente, sabio y melancólico. Parecía alguien que había recorrido un camino muy largo para poder ser feliz.

Ya no voy a poder conocerla, porque se suicidó el día 20, o el día 19 de este mes. No estoy seguro. Me he enterado a través de una amiga que nos conocía a ambos y nos tenía a los dos en Facebook. Esta fue su última nota. Creo que es una nota de suicidio, aunque supongo que nadie lo pensó en un primer momento. Es una nota atípica, supongo, pero… ¿Deben tener las notas de suicidio algún formato concreto? ¿Qué debería escribir una persona que está preparada para matarse a si misma?

Me voy a maquillar. Me pondré lo mas linda que pueda, y como dices tu…tan solo para volver a caminar como lo hice tantas veces en mi vida, de la sala al baño. No habra llamados de despedida, ya no quiero que venga nadie a lo que fue mi vida. Hoy llegaran todos muy tarde a mis viejos Charlie Privee. Que paradógico !… es lunes … no hay lunes en Charlie sin Griselda !. Son como domingos… entonces habrá domingos para el recuerdo de una amiga ? Mi vida se habia convertido en tus webs, les di todo el amor a los usuarios de www.somoscd.es y de www.somosliberales.es...era gente que me queria muchisimo como moderadora y yo lo hacia por ellos…lo hacia tambien por vos… que tonta !… me has puesto en silla de ruedas para que desde alii me pudiera explicar… pero yo te miraba a ti … pero es que alli estabas tu, muy luminosa… me deslumbrabas ! Mi vida fue conocerte a vos ! Eras mi norte ! Te he querido mucho ! … es que me hicisteis mujer… aunque …sin tampones. A tu lado aprendi muchisimas cosas .. y asi tambien las perdi de un momento al otro.. Me diverti tambien… y tambien aprendi a llorar ! Se apagó la risa fresca y el ingenio ! Adios P.B.Z… o quien fueres !

Ya sabía que era de Argentina, vivía en Barcelona, y pasaba serios apuros económicos. Cuando terminó un curso (creo recordar de coaching) abrió una web para personas trans, con la intención de convertirla en un consultorio con el que poder ayudar a otras trans, y de camino sacarse un dinerillo. Dediqué un buen rato a mirar su página web. Creo que la leí entera, al menos, por encima. Recuerdo que entre los primeros textos colgados en la web encontré uno mío sobre Trànsit, pero decidí no decirle nada. Para empezar, seguramente pensó que el texto era un texto oficial redactado por Trànsit, y en segundo lugar, no quería ser un aguafiestas que le chafara la ilusión justo cuando empezaba su proyecto. Además ¿no queremos todos que se difundan nuestras ideas? Por desgracia, el proyecto no prosperó. Ganarse la vida como «coach» no es tan fácil como los vendedores de cursos de coaching quieren hacernos creer.

Hoy, mirando su perfil en la red social, he sabido, además, que se ganaba la vida como buenamente podía, en el mundo de los servicios sexuales. Como tantas otras trans que no tienen la suerte que tengo yo, de ser parecer cis. A su edad (una edad que no quiso consignar en Facebook).

Además, he visto los mensajes que su «familia» publicaba, culpándola a ella del sufrimiento que ellos tenían. Uno de ellos contenía la fotografía de una cuerda anudada en forma de soga, como una amenaza velada «si sigues así, me voy a suicidar por tu culpa».

¿Usó Griselda una soga para suicidarse? ¿Recogió lo que su «familia» le escupía a la cara, y lo utilizó de la mejor manera que supo?

He visto los mensajes que su «familia» ha publicado después, recordándola en masculino, declamando a gritos cuanto echan de menos al hermano, al padre o al abuelo que se fue. Añadiendo por lo bajini que «esa» no era su verdadero ser, y que ojalá no se hubiese visto poseído por toda esa locura que le había hecho cambiar y alejarse. Poniendo fotos antiguas de ella, cuando todavía se escondía y fingía ser el hombre que se le había asignado ser. Clavando los clavos de la tapa del ataúd que esa misma «familia» construyó.

Lo pongo entre comillas, porque la familia de verdad no te empuja al suicidio. No trata de obligarte a ser una persona que no quieres. Te ayuda a ser la mejor persona que puedes ser. Te ayuda a ser feliz, y son felices viendo que tú lo eres. No te exige que seas infeliz para hacerles felices a ellos.

La familia no es una cuestión de sangre, ni del dinero que se ha invertido en criar a alguien. Es una cuestión de amor.

La otra familia de Griselda, sí que la quería como era. Lo sé porque a ellas sí las conozco. Es una familia fuerte, unida por el odio y la soledad que otras personas han puesto sobre ellas. Es una familia en la que los miembros se apoyan mutuamente. Si una hace una llamada de auxilio, diciendo que ya no tiene fuerza para seguir viviendo, para levantarse a luchar mañana por un par de billetes de colores que le permitan pagar la factura de la luz, o para encender la luz y hacer desaparecer las tinieblas de la soledad, todas acuden a apoyarla con lo poco que tienen. Si Griselda hubiese hecho una sola llamada, si hubiese escrito una nota más clara, posiblemente habría visto el siguiente amanecer. Pero ya no debía quedarle fuerza.

Ahora ya puedes descansar.

P.D. No sé de quién es la fotografía que acompaña esta entrada. No sé si tiene copyright, o está compartida bajo licencia CC, pero espero que al autor con le importe que la use. Si eres el o la autora de esta foto y quieres que incluya tu nombre, o que  la retire, por favor, ponte en contacto conmigo.

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