10 SUEÑOS REALISTAS PARA EL 2014

  • Que se apruebe la ley trans de Andalucía
  • Aumentar mi sueldo en un 25%
  • Que me den la beca para estudiar en la universidad.
  • Que al acabar el año, K. todavía no se haya cansado de mí.
  • Que una editorial haya aceptado mi libro para publicarlo.
  • Aprobar todos mis exámenes de la universidad (con buena nota)
  • Tener más tiempo libre
  • Joder bien jodido al Dr. B. y a la Chusa. Este año no os escapáis (Fijaos que no lo pongo en “sueños imposible”. Sí, tenemos un plan. MUAHAHAHAHAHAHA.)
  • Participar en la creación de una organización nacional de personas trans.
  • Alcanzar las 150 visitas diarias en la.trans.tienda.

10 SUEÑOS IMPOSIBLES PARA EL 2014

  • Cerrar la ferretería porque ya no necesite trabajar ahí.
  • Tomarme dos semanas seguidas de vacaciones (eso incluye perder el móvil y el ordenador de vista).
  • Comprarme un coche nuevo.
  • Tener un perro (o un gato, pero prefiero un perro).
  • Irme a vivir a otro sitio.
  • Viajar por placer.
  • Visitar a Andrea, y a otras amigas y amigos lejanos.
  • Que se publique mi libro durante 2014
  • Que se apruebe una ley de identidad de género estatal
  • Que la.trans.tienda se convierta en un portal de referencia en la comunidad trans hispanohablante.

SUEÑOS QUE HE CUMPLIDO EN 2013.

  • Enamorarme de una persona que también se ha enamorado de mí.
  • Operarme de mastectomía.
  • No agobiarme tanto por el trabajo.
  • Que la.trans.tienda empiece a funcionar
  • Llegar alguna vez a final de mes sin preguntarme cómo voy a pagar todas las facturas.
  • Que una de mis amigas escritoras publique su libro (no es un mérito mío, pero me hace ilusión igual. Además, aparecía en la lista de deseos imposibles para 2012)
  • Que entre las personas trans empiece a hablarse de la autodeterminación del género sin diagnóstico psicológico ni tratamientos médicos de ninguna clase, como algo lógico y natural.
  • Aprobar todos mis exámenes con buena nota
  • Pelearme con menos activistas trans.

NO QUIERO MORIR SIN:

  • Que se apruebe una ley de identidad de género a nivel nacional que garantice el derecho a la libre autodeterminación del género y la igualdad de derecho de todas las personas sin que pueda haber discriminación por razón de transexualidad.
  • Publicar un libro.
  • Que la.trans.tienda prospere y se convierta en un negocio que de trabajo a varias personas y atienda a miles de personas en todo el mundo.
  • Que un hombre transexual pueda concebir un hijo y nadie se sorprenda.
  • Soplar una tarta de cumpleaños con, al menos 85 velas, y además tener buena salud física y mental.
  • Volver a Praga.
  • Volver a Ecuador.
  • Transcribir los diarios de mi abuelo.

Desde diciembre de 2009 vengo publicando mi lista de sueños realistas, sueños imposibles y sueños cumplidos, aunque el año pasado me tomé un respiro, porque, por una parte, estaba saturadísimo de trabajo, y por otro lado, estaba dedicando una gran cantidad de mi tiempo (y esfuerzo) a una persona que no lo merecía. También, todo hay que decirlo, el año 2012 fue un año muy duro para mí, con mucho trabajo y pocas satisfacciones.

Este año 2013 también ha sido difícil, pero por primera vez en dos años he conseguido algo que ya pensaba imposible: controlar mi tiempo. Ahora tengo tanto trabajo como antes, pero ha aprendido a no agobiarme (gracias al libro Getting Things Done, que en español se titula “Organízate con eficacia”, de David Allen. En serio, si sientes que la carga de responsabilidades en tu día a día es agobiante, leetelo. Descubrirás que hay una manera de poner orden en el caos, y que en el mundo hay mucha gente que está mucho más ocupada que tú), por lo que estoy más relajado, y también más descansado.

Además, he ido recogiendo los resultados del esfuerzo de estos años anteriores. Pienso que el 2014, las cosas seguirán en la misma linea.

Las cosas más horribles que me han pasado este año están relacionadas con la política, y por eso mismo no puedo hablar de ellas ahora. Quizá no pueda hablar de ellas nunca. Si te dan una puñalada por la espalda, duele. Si te la dan tus amigos, duele aún más. Si te la da una de las personas a las que más has querido, es como una herida en el corazón que sangra y sangra sin parar. Sin embargo, recuerdo haber estado una noche en una sala repleta de personas que habrían preferido que yo no estuviese allí (esta no ha sido una pelea individual, sino una batalla con bandos, en la que nos estamos jugando el futuro de las personas trans del Estado español),  mientras que a doscientos kilómetros había otra persona que sí habría querido estar conmigo en aquel momento. Cuando me di cuenta de eso, además de preguntarme qué narices estaba haciendo allí, con quienes no me querían, en lugar de estar con quienes sí me querían,  me di cuenta de que la opinión de toda aquella gente me importaba un pimiento.

Estamos en una guerra, y yo he llegado sin armas. No tengo fuerza, ni poder ninguno. No soy nadie. No tengo nada, pero tampoco pido nada para mí. Tan sólo libertad, igualdad y autonomía para las personas trans. Pienso que es posible conseguirlo para 2014.

En este año me he enamorado de una persona que me hace sentir cosas que nunca había sentido, y me enseña cosas que no sabía que ignoraba. Después de sentirme vacío durante tantos años, ahora me siento lleno. Voy a hacer todo lo posible, y lo imposible también, para que esto siga así.

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