Uno de los principales problemas que me he encontrado a causa de no poder cambiar el DNI son los problemas para recibir el correo (el otro es el mal trato en los hospitales, y el tercero, la falta de reconocimiento de género en la UNED). Con el correo ordinario, no pasa nada, te lo mandan a la dirección que quieras. El problema es el correo certificado, los paquetes, etc… y resulta que desde que he abierto la.trans.tienda, recibo mucho de eso.

La opción fácil parecía poner como destinatario el nombre que aparece en el DNI, pero al no recibir los paquetes en casa, sino en la tienda, los carteros y mensajeros me miraban raro. Algunos no se fiaban, y he tenido que enseñar el DNI. Si recibiese el correo en casa, eso no me pasaría, ya que la norma dice que el correo se puede dejar a cualquier persona que se encuentre en la vivienda (salvo excepciones, como los giros postales, envíos en los que se especifica que debe recibirlos una persona en concreto y nadie más…), pero como una tienda no es una vivienda… podría darse el caso, por ejemplo, de que la dirección estuviese mal, y yo me estuviese aprovechando del equívoco para quedarme con el correo de otra persona.

Poner los envíos a nombre de Pablo, resolvía este problema. Lo malo es que si alguna vez coincidía que el envío no llegaba en mi horario laboral (los envíos tienen la mala costumbre de llegar justo el día que, por lo que sea, no puedo abrir la tienda), conseguir que me lo entregasen en la oficina es muy difícil. En realidad, ni siquiera tienen por qué entregármelo.

De repente, el mes pasado se me encendió la bombillita. ¡Se me ocurrió la solución! ¿Y si pedía que me lo enviasen a los dos nombres? Dicho y hecho, lo probé. En la siguiente compra que hice, pedí al proveedor que realizase el envío a nombre de Pablo y Elena Vergara, «para que podamos recogerlo ambos». Ningún problema. En realidad, todos mis proveedores creen que la persona cuyo nombre figura en las facturas (Elena), y la persona que firma los e-mails (Pablo) son dos personas distintas (¿Hermanos? ¿Matrimonio? Bueno, ya estoy acostumbrado a mantener relaciones incestuosas conmigo mismo…), así que no les resulta extraño que les pida que hagan el envío a nombre de los dos. Para la persona que tiene que entregar el paquete, es tranquilizador ver que la apariencia de la persona que lo recoge corresponde más o menos con lo esperado según el nombre, aunque igual podría recoger paquetes correspondientes a otras personas, porque no me piden el DNI, y si alguna vez me lo pidieran, como el nombre que aparece completo (Elena Vergara) es el de mi DNI, pues… también solucionado. A nivel psicológico mío, también está todo bien, porque realmente soy Pablo y Elena Vergara. Ahora me siento identificado con Ortega y Gasset, que era una sola persona, pero mucha gente cree que eran dos.

Lo difícil puede ser acordarme de decirlo cada vez que tenga que recibir un paquete, pero eso ya depende sólo de mí.

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