Hoy quisiera compartir un artículo que ha escrito mi amigo Jorge Santa «el Chulla» en su blog «Carpintersex». Podéis encontrar el blog enlazado en el menú de la derecha, y la entrada original aquí.

Comparto este artículo porque llevaba algún tiempo queriendo escribir algo así, y aunque Jorge lo ha enfocado desde la experiencia intersex, creo que también es perfectamente aplicable también a lxs trans. Yo estaba dándole vueltas a la misma idea, pero no encontraba una forma de expresarla que no sonase a «estoy amargado, pobrecito yo, que nadie me quiere», porque no es eso lo que quería transmitir… Por suerte Jorge, con su dulzura y su alegría característica, me lo ha puesto muy fácil. Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

————————————-

Hace algunos días, asistí a una charla donde se dijo lo siguiente: ¿Se han preguntado si ustedes sentirían atracción por alguien que le falta una pierna, un ojo o tal vez sea baja de estatura, obesa o demasiado flaca?… Nadie la contestó, pero seguramente cuestionó en el interior de cada persona, aquellos patrones implantados en la mayoría, de imágenes que desde muy pequeños nos muestran, desde el cine, la televisión y distintos modos de comunicación, nos hacen pensar que nuestra pareja tiene que ser físico-culturista o modelo, el Ken o la Barbie.

Ahora cambio la pregunta por motivo de este escrito, ¿Qué pasaría si te fijas en una persona, por su manera de ser y luego resulta que no tiene una corporalidad como te han dicho que debe ser tu pareja ideal?… Puesto que, debido a aquella barrera llamada “Ropa”, no miras la fisonomía completa de este ser y, en el momento que más anhelas, te encuentras con la realidad, que tiene las piernas flacas, celulitis o en el caso más extremo… Genitales que no se acoplan a las típicas características de Macho o Hembra… ¿Qué harías?

Entonces aquello que tanto tiempo conocías por rumores, por que en algún momento te contaron, resulta real, cercano, más de lo que pensabas, ya no es la noticia que para aumentar la audiencia, la ponen antes o después de los acontecimientos políticos de la actualidad, para borrar más realidades. Ahora está frente a ti, tan humano como puede ser, amando queriendo sintiendo al igual que tú, cometiendo errores, aprendiendo, riendo, llorando, en fin… existiendo. Estos cuerpos que no se ajustan a aquellos cánones corporales a los cuales estamos acostumbradxs, cuerpos intersex, desconocidos, mitificados… Intangibles, pasan desapersibidxs, por el hecho de no conocer sus propias realidades… Como me pasó a mí.

Mucho tiempo después de mi visita al médico, de donde salí más confundidx que satisfechx (Debido a que desde hacía algunos años sentía la necesidad de saber el por qué de mis diferencias), me sentía un extraño en un mundo donde la mayoría me decía, de una u otra forma, con palabras o actitudes, que no era “Normal”. Sentía que había algo distinto que debía descubrir.

La información me llego de la manera menos esperada, poco a poco, fui descubriendo el maravilloso mundo de la intersexualidad y sus problemáticas. Me llego a apasionar el tema de la genética, de las hormonas, las gónadas, los cromosomas y llegue a conocer mi cariotipo cromosómico XXY. (Este me proporciona características ambigüas). También descubrí que existen otras corporalidades, como la gama de colores que encuentras en un almacén de pinturas, ya sean por sus niveles hormonales, cromosomas formando distintos cariotipos cromosómicos o genitales distintos. En fin las combinaciones pueden ser infinitas, así como sus realidades.

Cuerpos normalizados, cuerpos naturales, cuerpos con cicatrices otros intactos, en culturas hostiles o en otras más flexibles, mimetizados o visibles… Tangibles o intangibles. Pero siempre tratadxs como enfermos… Por mi parte elimino de mi vocabulario, cualquier palabra que me trate de esa manera, ya que mientras nos sigamos llamando enfermos, nos seguirán tratando como tales, no me digas que tengo un DDS (Desorden del desarrollo sexual), dime mejor estoy DDS (Descubriendo distintos sexos), o mejor (Disfrutando distintos sexos).

Rompamos ese pensamiento binario, ya que nadie en este planeta puede decir desde donde comienzas a ser “Hombre” y desde donde comienzas a ser “Mujer” y, si a alguien se le ocurre poner aquellos limites, pues le invito también a explicar y con un mejor argumento que el de anomalía ¿Qué pasa con nosotrxs, que no encajamos en estas dos casillas?, puesto que nuestra posición política está en algún lugar del espectro llamado intersexualidad. Para pasar a ser cuerpos tangibles, visibles y presentes.

Jorge Santana,
Activista Intersex,
Carpintersex.

Pin It on Pinterest

Share This